Put’em where the wind blows…

La banda de rock inglesa Queen dejó huella, eso es algo que no se puede negar; un estilo propio, un ineludible afán por reinventarse y unas voces y coros fuera de lo normal son sólo algunos de los motivos por los que Freddy Mercury, Brian May, Roger Taylor y John Deacon pasaron a la historia. Resulta verdaderamente difícil insacular alguna de las canciones de entre todos sus éxitos como la mejor (“Another one bites the dust”, “Bicycle race”, “We  are the champions”, etc), por ello me limitaré a la más sencilla aunque aun así compleja tarea de extraer uno de sus discos como el mejor de todos, recomendarlo y dar mi opinión sobre él: bien, ese es sin duda “A night at the Opera”.

Grabado en 1975, este trabajo supuso a la banda la transición de “pequeño grupo de prometedor futuro”  a “archiconocidos maestros del rock”. Esto no habría sido así si no hubieran cambiado de representante, pues mientras el antiguo, Norman Sheffield, los coartaba, el nuevo, John Reid, no sólo les permitió experimentar con lo que quisieran, sino que costeó unos estudios de altísima calidad para grabar de la mejor forma posible el álbum.

Se sabe, pues, que cuando Freddy pergeñó la primera canción del disco, “Death on two legs (Dedicated to…)”, lo hizo con la mayor mala baba que pudo, pensando en Sheffield (quien más tarde impondría una demanda contra Queen anulada porque no iba dirigida a él explícitamente); es, por tanto, esta canción introductoria, además de un tema pegadizo con un solo sin igual, el tema más cruento de todos los que se escribieron.

Y de ésta pasamos a “Lazing on a Sunday afternoon”. Aun durando 1:07 y siendo la canción más corta del grupo, no deja de impresionarme, pues el virtuosismo del piano, su letra y la voz distorsionada de Mercury (la cantó introduciendo la boca en un tarro) la convierten en un tema alegre, cercano al cabaret y por ello rítmico y sensacional.

“I´m in love with my car”, de Taylor, es una canción muy marchosa que habla de la obsesión del baterista por los coches. Cuando acaba el tema, se puede escuchar el sonido del Alfa Romeo de Roger.

“You´re my best friend” es de John Deacon y está dirigida a Verónica, la que por aquellos tiempos acababa de convertirse en su esposa. El teclado eléctrico (tocado por Deacon, no por Mercury) tiene un papel, si bien simple, también imprescindible. Fue el primer single del disco, debido a que pasa por ser una de las canciones más pegadizas de Queen.

“’39” y “Sweet Lady” son un tema flok y uno puramente rockero, respectivamente. Ambas son de May, y a pesar de pasar desapercibidas ante el resto de la genialidad del trabajo de “A night at the Opera”, no dejan de ser brillantes.

“Seaside rendezvous” es de mis favoritas. Se trata de un alegre foxtrot al estilo de los años 20. Hay una parte instrumental que suena como a mirlitones, aunque realmente fueron Freddy y Roger los que produjeron esos sonidos vocalmente. Me parece, por esto, de gran mérito, de un ingenio desbocado y de un ritmo de piano simplemente magistral.

Respecto a “The Prophet’s Song”, es una de las canciones más progresivas de Queen (incluso se dice que fue la primera canción de Power Metal), escrita por May sobre un sueño que tuvo. Dura más de ocho minutos, y llegados a cierto punto, Freddy hace unas voces superpuestas a capela hechizantes que dan paso a un solo épico. El mismo vocalista dijo que hasta el momento, ese había sido el tema más contundente de la banda.

“Love of my life” es un tema algo meloso de Freddy que incluye piano y arpa, y “Good company” fue escrita, cantada y tocada con un Ukelele por May; es tan o más alegre que “Lazing on…”

Y para acabar por todo lo alto, a Mercury no se le ocurrió cosa mejor que una rapsodia operística -está claro que no se le puede acusar de hacer siempre lo mismo, de atarse a los cánones-. Se titula “Bohemian Rhapsody” y si no la conoces, es que no sabes nada sobre música. Bien, esta canción daría tanto que hablar (como que por ejemplo le pertenece a ella el primer videoclip de la historia) que más me vale ser breve por falta de tiempo, así que sólo diré que únicamente un grupo como Queen podría haber grabado esta canción (la que primeramente fue concebida como broma, aunque luego rompió con todos récords de ventas de Gran Bretaña). Esta canción se convirtió en los 6:00 ‘ más famosos del mundo entero, así que me limitaré a dejar un enlace a la misma y dar por finalizado así el post:

http://www.youtube.com/watch?v=fJ9rUzIMcZQ&ob=av3e

Para descargar la discografía de Queen (666 MB): http://www.fileserve.com/file/p9QmyGp