Looking for something BIZARRE?

[Hace algún tiempo, hubo un juego al que jamás nadie jugó, tirado en el suelo de una habitación, en un baúl vacío. El juego estaba lleno de vida y conflictos, mega-monstruos y peleas de robots. “Somos lo extraño”, era el título. Ahora, conoce a los jugadores que viven en su interior. Prepárate.]

Con estas palabras comienza “We are the strange”, uno de esos rarefactos que se encuentran de vez en cuando, completamente alejados de convencionalismos, autores de renombre o presupuestos desorbitados (John Waters nos enseñó con “Pink Flamingos” que no es necesario un gran presupuesto para crear una gran película), pero dotados de una creatividad, ingenio y maña latentes que los hacen brillar con luz propia.

En primer lugar, hablemos de los personajes principales. Podría decirse que la protagonista es una chica estilo anime, de pelo añil y ropas grises, llamada Blue. A causa de su “enfermedad” no puede sonreír, pues su cara se facetará. Trabajaba para el club triple X de HIM, “Fría carne plástica”, hasta que él, por puro desprecio, la echó a guantazos. Tras esto, se exilió al Bosque de los aún vivos, su hogar original.

Rain es un fugitivo que lleva una máscara sonriente o de actor de Kabuki. Sus intenciones son desconocidas hasta el final de la película (no queremos hacer spoilers), y se dedica a aniquilar a los monstruos (o “juguetitos”) de HIM junto con Ori, el ser transformista hecho de un material similar al papel que puede doblarse y adquirir la forma que desee, y que fue secuestrado por el fugitivo en la cúspide de su carrera en el Circo Origami.

eMMM es un muñeco con una M en la frente que vive solo en dicho bosque, jugando sin parar a su Game boy. No sabe cómo llegó allí; no habla; no hace nada de interés hasta el final de la película. Lo único que sabemos de él es que desea encontrar la tienda de helado de sus sueños a toda costa.

Por último, HIM es el “malo malote” que debe haber en toda peli; es un prócer tan temido y odiado como respetado que tiraniza vilmente la ciudad Stopmo con sus monstruos bizarros y estrafalarios y pasa el día en su club. Su soberbia y egocentrismo se ponen siempre de manifiesto cuando habla (y su voz, curiosamente, es la del director oculto de la obra, el tal M Dot Strange).

En cuanto al argumento (pues lo realmente admirable de la película es que tiene argumento), vira en torno a las peripecias de Blue y eMMM para encontrar la tienda de helados y las luchas de Rain y Ori contra los monstruos y robots. Tras múltiples escenas caleidoscópico-nintenderas, casi siempre incoherentes e impredecibles (tanto en técnica como en trama), que incluyen imágenes superpuestas, pixels, efectos de todo tipo y animación de todo tipo (desde el stopmotion hasta el estilo de juegos de 8 bits, todo ello en una amalgama que Dot Strange califica “Str8nime”), llega la batalla final en la que la cruel dictadura del malo malote HIM debe ser derrocada. Para ello, el héroe eMMM y sus compañeros Blue, Rain, Ori y la secta de góticos que le veneran unen sus fuerzas y… bueno, y pasa lo que pasa.


Debo decir, ya desde una perspectiva más crítica y personal, que si esta película me parece buena es sólo porque artísticamente mis gustos giran siempre hacia el surrealismo, y creo que esta obra desborda esa corriente. Es el dejarse llevar por el instinto, el llevar a cabo cualquier capricho estético por muy ininteligible que resulte, lo que verdaderamente me llama la atención aquí. Además, el simple hecho de hacer una película como la que estamos tratando con un presupuesto ínfimo, un puñado de muñecos, varios ordenadores caseros (windows 98, quizá) y un guión tan oligofrénicamente absurdo, me parece, al menos a mí, de un mérito a tener en cuenta.

Cosa aparte es la estética. La misma obra se define a sí misma como “Monsters INC meet The nightmare before Christmas inside of a retro japanese video game”, y la verdad es que resultaría tremendamente difícil dar una descripción mejor. Hablamos de estrellas y corazoncitos con facciones tristes, de graffitis por todas partes, de cruces en lugar de ojos, de neones y medias de rayas, de sombras amorfas, de farolas puntiagudas y de edificios angulosos -y ante todo, predomina la muy burtoniana “estética damero”-.

Con respecto al género de la película, yo diría que es al menos tan compleja de catalogar como “Kárate a muerte en Torremolinos” o “Being John Malkovich”. Es de ese tipo de obras que ni tienen ni necesitan un género, pues se balancean libremente entre la fantasía, la acción, el drama (el momento en que Blue se llama a sí misma “monstruo” y se autocompadece por no poder sonreír me parece emocionante) o la comedia absurda (ya que Ori añade mucha comicidad a la peli), haciendo además mil referencias a todo tipo de juegos, atávicos o modernos, populares o desconocidos, en un híbrido con personalidad propia y estilo propio.

Por último decir que, en la humilde opinión de un servidor, existen obras, independientemente de que sean de culto o no, conocidas y premiadas o no, que, como ésta, sobresalen por su originalidad, su modernismo y su afán de estimular e impresionar al espectador en cada momento bombardeándolo  con situaciones grotescas, tramas inexplicables o imágenes y comentarios simplemente esquizofrénicos, y que desgraciadamente suelen ser completamente ignoradas, apenas difundidas y vistas sólo por esa minoría antihollywoodiense que está cansada de actores histriónicos o melodramas vacíos -no quiero parecer prepotente, pero es mi opinión- ; se me pasan por la cabeza al hablar de “We are the strange”: “Gritos en el pasillo” (una bazofia), “Night of the living dead: reanimated”, “Jedne noci v jednom meste” (una maravilla), “Team America”, “Sophie´s place”, algunos de los primeros cortos de Svankmajer, alguna peli de Jiri Barta o incluso “Strings”; sé que las comparaciones no son muy fiables, pero son los primeros ejemplos que se me ocurren.

En conclusión, “We are the strange” es una película para ver cuando estás aburrido y tienes ganas de paranoia, de algo nuevo y excéntrico, de algo curioso, salido de rosca, oscuro y, por qué no, incluso interesante.

No deja indiferente. Una obra que desborda sinsentido. Para ver preferiblemente con dos o tres cervezas encima.

Trailer: http://www.youtube.com/watch?v=6qCSahatkbk

Del Moya considerado como dothraki.

“Moya, eres un puñetero Dothraki, y te lo digo en toda tu cara…”

Algunas personas difieren en esto, pero yo estoy seguro. Fornican, actúan y piensan como caballos, al igual que nuestro objeto de estudio, el Moya; comen caballos, análogamente al Moya; lucen una larga melena que sólo será cortada en caso de ser batido en una lucha, como nuestro amigo Moya; viven al otro lado del mar, como el Moya; uno de ellos, Khal Drogo, se casó con Daenerys Targaryen, y es bien sabido que nuestro Moya una vez contrajo nupcias con ella; por último, los dothrakis sienten una inefable admiración por un tal Albus Percival Wulfric Bryan Dumbledore, al igual que…

With the lights out, it’s less dangerous.

Here we are now, entertain us.

I fell stupid, and contagious.

Here we are now, entertain us.

En otro orden de cosas, la ornitología está de capa caída. Ya nadie siente el más mínimo interés por la Polla de Agua, ni por el colibrí siberiano, ni por cualquiera de esos seres pseudo-esperpénticos que…

A mulatto,

an albino,

a mosquito,

my libido.

Como íbamos diciendo, el estudio del Moya considerado como Dothraki está en alza, pues…

…la coca cola está hecha de cadáveres humanos, esa es la súper receta especial que las compañías de bebidas de la competencia habían estado envidiando todos estos años.

Dothraki = del pueblo dothraki. Los que follan como caballos, los comedores de corazones, los hipofrénicos, los que idolatran a Albus Percival Wulfr…

Memorándum: he de escribir una entrada sobre We are the strange. Es una película genial.

De hecho, el mismísimo Moya se considera a sí mismo un dothraki, pues las coincidencias rozan ya un nivel tan persistentemente preocupante que sería sólo propio de necios el no admitirlo.

 

Il ne faut pas croire que le Diable ne tente que les hommes de génie. Il méprise sans doute les imbéciles, mais il ne dédaigne pas leur concours. Bien au contraire, il fonde ses grands espoirs sur ceux-là.

Poco más queda por añadir, pues nuestros argumentos, según creemos, a favor de las similitudes entre nuestro gran Moya y los dothrakis, hablan por sí solos. Sólo resta añadir que…

A mulatto,

an albino,

a mosquito,

my libido.

Del Moya considerado como una persona que folla como caballos, como un devorador de corazones, como un hipofrénico, como un idólatra de Albus Percival Wulfr…

 

Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Moya, eres un puñetero dothraki, y te lo digo en toda tu cara. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola. Beban coca cola.